
Pocas son las cosas que mantienen la dignidad con el pasar de los años y algunas, raras veces, hasta pueden adquirir un nuevo status, más noble de el que tenían en la juventud. Los vinos, los libros, las películas –¿las personas?– y muchos otros ejemplos lo demuestran. Pero, en la mayoría de los casos, los vinos se vuelven agrios, los libros pierden interés y las películas simplemente envejecen.
C.R.A.Z.Y. fue en su tiempo una película destacable por el argumento central y su forma de tratarlo. Vista hoy, solamente 20 años desde su estreno, la película ha enmohecido, su guión se ha vuelto blando, los actores, grises y los diálogos, improbables. Y no son los 20 años transcurridos desde su estreno, porque películas de la misma quinta (solamente para recordar algunas, Jarhead, Walk The Line, Crash, Sin City, The Longest Yard, North Country, The Lord of War), aguantan el lapso de tiempo y se mantienen vibrantes y actuales.
¿Quiere decir esto que C.R.A.Z.Y. no es una buena película? Lo fue, pero ya no lo es.
Una nota importante:
Además, debido a la necedad (y nulo interés) de quien se ocupa de la proyección, la vimos en el Cineclub en versión ‘alargada’, porque posiblemente fue proyectada en 1.78 en lugar de 1.85. Otro aplauso para el cine de Navalmoral y su dueño. ¿Lo más peculiar del asunto? Que NADIE se dio cuenta.
